• Wally

Carta #59: Aquí está la verdad...

No es tu manera de comportarte frente a los demás.


No es tu habilidad de con la gente, conectar.


No es el nombre y presencia, que con el tiempo te has estado construyendo lo que produce este sentimiento.


Tampoco son tus ojos verdes con una chispa de miel tan profundos como el sol, ni tu cabello ondulado, café claro y con rayos dorados lo que me estremece cada que tu nombre es mencionado cuando yo estoy presente.


No es el tono de voz, tan fuerte pero al mismo tiempo, tan suave que tienes...


Ni tu mirada intensa y genuina la que me desnuda el alma, cada vez que te tengo a menos de medio metro…


Es el hecho de permitirme verte en tu totalidad.


Es tu manera de confiar en mí al momento que suprimes tus filtros sociales conocidos por el mundo entero.


Es tu perseverancia y constancia de siempre seguir avanzando y empujando sin importar el tamaño de tu cansancio.


Es tu pasión en acabar con cada tarea que te sea designada; aunque en ocasiones yo también pague el precio a la mañana siguiente tan semejante desvelada.


Es tu perfeccionismo constante de ser siempre el mejor en todo lo que haces; aunque a veces tanto sentido de competencia – e.g. inclusive conmigo – me cause conflicto.


Es la manera en que cantas en la ducha con tanta alegría como si fuera el mejor día de tu vida.


Es tu manera de impulsarme por construir nuevos hábitos para convertirme en una mejor versión de mi misma.


Es tu forma de dormir, que cada que te observo, mis ganas de abrazarte y nunca dejarte son incontrolables; causando miedo por sentir ese sentimiento.


Es la manera en que me siento cada que entre tus brazos me encuentro.


Es la manera en que me llevas constantemente a cruzar mis límites hasta el punto de quiebre…


Es tu pura presencia constante en mi vida y la felicidad que provoca el sentirte cerca día tras día.


Lo siento por estar diciendo todo esto.


Yo sé que ya lo habíamos discutido y otra cosa yo te había dicho.


Lo siento pero, finalmente ya no tengo miedo de decirte lo mucho que te quiero.


Si estuvieras frente a mí en este momento, y me volvieras a preguntar qué es lo que realmente siento...


Ahora si te contestaría con la verdad y sin rodeos...


Porque la verdad por fin la acepté y es que de ti, amigo mío... me enamoré.


Texto por Letters in Quotes®.



Photo by Nadine Rupprecht.

17 vistas0 comentarios